¿Qué onda Con tu Cuarto?

28 10 2008

 

  Por Mario Enrique Sánchez
tVa.com.mx – 2008-10-25
Comenta la nota
http://tva.com.mx/wdetalle1844.html

 

 

Con el paso de tiempo, tenemos infinidad de cambios, no sólo físicos, también emocionales y materiales; nuestro cuarto se convierte en un fiel testigo de esas metamorfosis, se vuelve en el confidente y guardián de nuestros sueños; todos tienen una historia que contar.

Estoy seguro que más de uno, tapizó su cuarto con pósters de sus cantantes o actores favoritos, sin olvidar a los fieles seguidores de las caricaturas de su infancia, que no sólo tenían en gigante la imagen de su personaje favorito, también peluches e infinidad de juguetes.

Para los más precoces, la habitación se convirtió en el lugar más seguro para esconder aquella primera “revista para adultos” que con tanto miedo compraron tus amigos y tú. Aunque las niñas seguramente no escondían este tipo de cosas, muchas de ellas jugaban en su cuarto a ser mujeres frente al espejo, a escondidas de su mamá, pues ¿cuántas no tomaron sin permiso los cosméticos?

“En mi cuarto, en mi cuarto se refugian las heridas que me han hecho,
que me han hecho los golpes de la vida. Allí nadie me molesta, ni critica, ni protesta. Estoy solo. En mi cuarto, en mi cuarto he vivido horas hermosas en secreto, en secreto aventuras amorosas”.

Así canta el dueto argentino de los años setentas Vivencia, quienes al compás de su música, narran sucesos que estoy seguro todos hemos pasado, según su canción “Mi cuarto“.

Mi guarida, mi espacio

Cuando mencionaba la metamorfosis, fue literal. Hoy, para los más grandes, “su habitación” se ha convertido no sólo en el lugar para jugar, también en la válvula de escape para los problemas con la novia, el trabajo y la familia; posiblemente muchos sólo puedan llorar en su cama con la puerta del cuarto cerrada.

En particular, no suelo dejar entrar a alguien a mi “cueva”, siento que invaden mi espacio y mi privacidad, porque en mi cuarto puedo hacer prácticamente todo lo que no hago frente a las personas; desde ponerme a cantar, bailar, jugar, gritar; en fin, mi cuarto es mi guarida y refugio; el sitio donde disfruto mis ratos de soledad.

Claro que no todos tienen la fortuna de tener un espacio “único”, pues a veces, por cuestiones de espacio, en las casas o simplemente por decisiones de los papás, se tienen que compartir las habitaciones; aunque supongo que a la hora de escuchar el grito de “recoge tu cuarto”, la tarea es menos complicada y tediosa.

Tal vez muchos ya no tengan su cuarto lleno de juguetes, al menos que les guste coleccionar, o que el decorado sea con gustos más específicos, como aquellos que aman el soccer y tiene su águila del América en la pared o simplemente lo han adornado como Mati, quien afirma tener un cuarto completamente rebelde:


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: