Un nuevo y mejor preservativo femenino

20 03 2009

Está hecho con material que lo hace más cómodo

Nuevo condon femenino

En 1993, una marca comenzó a comercializar preservativos femeninos que nunca pudieron competir con los masculinos. Ahora han lanzado una versión más económica y más cómoda, gracias al uso de un material más blando.

Cuando en 1993 apareció fue toda una novedad pero no consiguió consolidarse en el mercado por su incomodidad y alto precio, pero ahora ha aparecido una nueva versión del preservativo femenino de la firma Female Health Co, con mejores posibilidades de uso y menor precio.

Se llama Female Condom FC2 y está hecho en base a un material más blando. Esto permitiría que organizaciones sanitarias lo distribuyan para el control de natalidad en mujeres de África y otras zonas donde el sida es una gran preocupación.

Aún no se sabe cuando estará disponible ni cuanto costará. La aprobación por parte de la FDA (la Agencia estadounidense del medicamento) también permite que la agencia de Naciones Unidas ONUSIDA compre el FC2 y lo distribuya en programas globales destinados a prevenir la expansión del VIH. [Fuente]





Metodos anticonceptivos, ¿cuales son los seguros?

9 12 2008

¿Estás arriesgándote sin saberlo? Existen varios métodos anticonceptivos con muy baja protección contra un embarazo no deseado.

 

Metodos Anticonceptivos.

Metodos Anticonceptivos.

Indudablemente conoces los distintos métodos anticonceptivos, pero si por el momento no estás planeando quedar embarazada, debes saber cuáles son aquellos con los que corres un alto riesgo. Además con estos métodos no estás protegida contra las enfermedades de transmisión sexual, incluido el SIDA. Estos anticonceptivos son apropiados para las mujeres monógamas, que deciden correr el riesgo de embarazarse, o que no pueden usar otros métodos altamente seguros como la píldora o el DIU.

 

 

Coito interrumpido:

El coitus interruptus consiste en retirar el pene de la vagina antes de la eyaculación. Si este método te ha funcionado en algunas ocasiones, no es recomendable llevarlo a cabo, pues durante el acto sexual hay expulsiones involuntarias de líquido pre eyaculatorio, el cual transporta espermatozoides activos. Además les exige a ti y a tu pareja un gran control para lograr la interrupción en un momento de gran excitación. Por otra parte, usar constantemente la brusca interrupción del acto sexual, a futuro puede originar problemas como eyaculación precoz, disfunción eréctil o frigidez.

Relaciones durante la menstruación:

Las posibilidades de que tengas un embarazo durante la menstruación son bajas, sin embargo es posible que suceda, pues se ha comprobado que los espermatozoides pueden sobrevivir dentro de tu útero hasta seis, días, lo cual propiciaría una fecundación del óvulo. Este método anticonceptivo sólo da una seguridad de entre el 70 y el 80%.

Espermicidas:

Su función es destruir o paralizar a los espermatozoides. Vienen en una variedad de opciones: óvulos, geles, espumas o cremas, que debes introducir en la vagina 10 ó 15 minutos antes del acto sexual. Sin embargo, usados por sí solos están entre los anticonceptivos menos eficaces para prevenir el embarazo. Además su uso continuo puede irritar el recubrimiento vaginal, aumentando tu susceptibilidad a infecciones.

Lavados vaginales:

Las duchas vaginales son absolutamente inútiles, pues no llegan tan profundamente, y aunque te las apliques inmediatamente después de la cópula, ya es demasiado tarde para impedir que lleguen a su meta los espermatozoides, por su alta movilidad y capacidad de supervivencia.

Lactancia:

La lactancia retrasa la menstruación y por lo tanto la ovulación, produciendo un efecto anticonceptivo en el posparto, debido a los cambios hormonales provocados por la succión del pezón. Por lo tanto esta etapa brinda cierta seguridad, pero no completamente, pues no se sabe en qué momento llegará de nuevo la ovulación y por lo tanto un nuevo embarazo.

Abstinencia periódica:

Consiste en no tener sexo los días antes y después de la ovulación. Se trata de un método de alto riesgo, ya que exige una gran regularidad en tus períodos y puedes equivocarte al hacer el cálculo de tus días fértiles. Los más populares son:

Ritmo:

También se conoce como el del calendario y con él determinas tus días de fertilidad del mes para no tener relaciones sexuales. Pero no hay ningún momento del ciclo menstrual que puedas considerar seguro al 100%, pues casi todas las mujeres tenemos adelantos o retrasos en la ovulación, ciclos en los que no se produce la ovulación, ciclos con dos ovulaciones, o incluso ovulación durante la menstruación.

Billings:

Consiste en observar el flujo cervical, pues si muestra un aspecto denso, escaso y opaco, estás en una etapa infértil, si aumenta en cantidad, transparencia y flexibilidad, es un período fértil. Para usar este método, es indispensable que examines la consistencia del flujo varias veces al día, pues va teniendo cambios. Sus inseguridad está en que también las emociones, tensiones o las infecciones cambian su consistencia.

Temperatura basal:

También se le llama método sintotérmico. Consiste en tomarte la temperatura basal, la cual se incrementa después de que se produce la ovulación, para así abstenerte de tener relaciones al producirse el aumento. Este método requiere tomarse la temperatura cada mañana en ayunas con un termómetro y exige prolongados períodos de abstinencia. Es inseguro porque puede darte resultados erróneos cuando hay tensión nerviosa, estrés, infecciones o gripes.

Sincrónico: Consiste en combinar el ritmo, el de la temperatura basal y el de Billings. Por lo tanto, además de ser laborioso y difícil de seguir, no es 100% seguro. (Esmas)

 

 

 

Libros acerca de métodos anticonceptivos

 

Vivianne Hiriart Editorial Grijalbo

Autor: Vivianne Hiriart Editorial Grijalbo

¿Cómo funcionan? Todos los métodos anticonceptivos

Autor: Vivianne Hiriart Editorial Grijalbo

 

Has decidido iniciar tu vida sexual, ya lo hiciste o sabes que si bien no es ahora lo harás algún día? La mejor manera de vivir tu sexualidad o posponer el inicio de las relaciones sexuales, de manera responsable y satisfactoria, es teniendo información, así como la posibilidad de reflexionar sobre ella y hacer valer tus decisiones, y por supuesto, los medios para prevenir consecuencias como un embarazo no deseado o infecciones de transmisión sexual. Este libro describe los métodos anticonceptivos existentes y presenta información completa sobre su uso. Además, encontraras cuales métodos están en investigación, y podrás aclarar mitos sobre procedimientos populares, tradicionales y modernos.

Alexandra Rampolla Editorial Grijalbo

Autor: Alexandra Rampolla Editorial Grijalbo

Sexo…¡¿y ahora qué hago?!

Autor: Alexandra Rampolla Editorial Grijalbo

Consejos y soluciones que nos permitirán gozar mejor de nuestra sexualidad, ofrece Alessandra Rampolla en el libro Sexo… ¡¿y ahora qué hago?! ¡Sexo!, ¡sexo!, ¡sexo! es la palabra preferida por todos, sin embargo, pocos son los que se atreven a hacer algo más que bromear al respecto, asegura su autora. Mas que un libro, una invitación a conocer, disfrutar y cuidar de nuestro cuerpo. Esta obra marca el comienzo de una nueva etapa en el diálogo social sobre la sexualidad, pues su propósito es propagar información seria, abierta y sin prejuicios sobre un tema de importancia fundamental en la vida de todo ser humano. Aclara dudas en cuanto a enfermedades de transmisión sexual, qué anticonceptivo utilizar, causas de la disfunción eréctil, ventajas y desventajas de las duchas vaginales, técnicas de lubricación, entre otros. [Fuente]





¿Tenemos claro lo que es el aborto?

8 12 2008

Zigoto implantándose en el útero materno. Según la medicina/ciencia evitar este paso seria interrumpir el embarazo, según la OMS no, puesto que aún no ha comenzado.

Zigoto implantándose en el útero materno. Según la medicina/ciencia evitar este paso sería interrumpir el embarazo, según la OMS no, puesto que aún no ha comenzado.

Aunque la mayoría de gente cree tener muy claro lo que es el aborto, en realidad no saben que hay dos definiciones diferentes. La definición médica/científica de aborto no coincide con la definición de la OMS. De esta forma, lo que médicamente es abortivo, según la OMS no lo es. ¿Por qué esto es así?

 

 

Aborto sí, aborto no. Un tema recurrente y polémico en nuestra sociedad (y en muchas otras) pero sobre el cual hay mucha confusión e ideas equivocadas al respecto. Entre las religiones que dicen una cosa, los médicos otra, la ley y la OMS otro tanto, se crea un cacao mental colectivo que no hace sino arrojar dudas y que mucha gente defienda su postura en base a datos erróneos.

Comencemos primero por lo más básico: ¿Qué es el aborto? La definición más clásica y extendida es que el aborto consiste en la interrupción del embarazo antes de que el producto de la concepción (embrión o feto) sea viable y pueda sobrevivir en el ambiente externo por lo cual se produce su muerte. Aquí debemos diferenciar aquellos que se producen de forma espontánea de aquellos que son provocados, que son de los cuales hablaremos.

Pero aún debemos hilar más fino y es que no sólo es importante definir aborto, sino definir qué es embarazo, porque es la madre del cordero de todo este asunto como ahora comprobarás. A efectos científicos y médicos, un embarazo comienza (lógicamente) con la fecundación, es decir, con la unión del óvulo y el espermatozoide formando el zigoto. Pues esto, que puede resultar tan obvio, no lo es y la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene su propia definición de embarazo, que no coincide con la médica. Según la definición de la OMS el embarazo comienza con la implantación del cigoto en la pared del útero y todo lo anterior no consiste todavía en un embarazo.

Las definiciones de la OMS, todo sea dicho, suelen ser a veces un tanto “peculiares” pero el hecho de que el término de embarazo sea tan diferente del científico/médico llama poderosamente la atención y aún más si tenemos en cuenta que esa definición no era la original sino que fue redefinida en 1970. ¿Por qué esa divergencia tan llamativa?

Lo que la OMS pretendía con esa nueva definición era restringir el término de aborto y con ello el de abortivos. En el momento en que defines que un embarazo comienza con la implantación, automáticamente buena parte de métodos anticonceptivos-abortivos dejan de ser abortivos, porque alteran precisamente eso, la implantación. Como no llegan a tener lugar no son abortivos. Un ejemplo clásico de esto es la píldora del día después. Puede funcionar como anticonceptiva, si actúa antes de que se dé la fecundación o como abortiva (según términos médicos), si la fecundación ya se ha producido y lo que hace es evitar la implantación.

La intención de la OMS desde el principio ha sido llevar allá donde pueda métodos para mejorar la salud y también la planificación familiar. Si tú vas a un país subdesarrollado (y que tenga fuertes convicciones religiosas) diciendo que tu método es abortivo, nadie va a querer utilizarlo. Así que el cambio de definición fue un paso adelante para que se fueran aplicando y la población lo viera con otros ojos. Ya ves, lo que hace una simple palabra, cuando se convierte en tabú.

Claro, ante esa variedad de definición de aborto y embarazo ocurre que se crean diálogos de besugos. Donde uno dice que es abortivo y el otro dice que no, y los dos tienen y no tienen razón, según la definición que hayan tomado.

Entre que unos se agarran a la definición de embarazo de la OMS como un clavo ardiendo y otros se agarran a la definición científica/médica, poco se llega a sacar de la conversación cuando no se define de primeras en qué basan.

A mí, si me preguntan, antes de llamar a la píldora del día después abortiva, no abortiva,  lo importante es describir qué es lo que hace, para no dar lugar a dudas. Y si a alguien le parece o no ético evitar una implantación de un óvulo fecundado será una postura personal de cada uno. Pero achacarlo como malo o bueno según si se le llama abortivo o no es algo infantil y de mente obtusa. Y precisamente como eso es lo que abunda, la OMS redefinió lo que es un embarazo. [Fuente]

Así funciona la píldora del día siguiente:





Ver sexo por TV produce embarazos.

4 11 2008

El estudio indica que el contenido sexual de los programas de televisión tiene que ver con los adolescentes en Estados Unidos. Su objetivo es invitar a quienes realizan el contenido de los medios a incorporar programas que hagan reflexionar sobre las posibles consecuencias de mantener relaciones sin protección.

2SEX30_FR_C_^_FRIDAYLos programas televisivos que incluyen besos apasionados, contacto íntimo, relaciones sexuales implícitas o explícitas, flirteo amoroso y todo lo que tiene que ver con la fusión corporal han aumentado la media de embarazos adolescentes en Estados Unidos, según reveló un estudio realizado por el Instituto de investigación Rand Corporation.

¿La razón? Dichos programas reflejan actitudes poco afines al uso de medios anticonceptivos.

La investigación se realizó vía telefónica a más de 2 mil adolescentes de entre los 12 y 17 años, se le llamó a los jóvenes en tres ocasiones de 2001 a 2004 y se les preguntaba la frecuencia con que habían visto cada uno de los 23 programas seleccionados por el equipo investigador (series como Sex and the city y Friends). El resultado:

  • 90% de quienes ven frecuentemente estos programas tienen doble riesgo de experimentar un embarazo durante los tres años siguientes.
  • 25% de quienes seleccionaban programas con cierto trasfondo sexual vivieron un embarazo.
  • 58 jóvenes quedaron embarazadas y 33 chicos afirmaron ser responsables de una gestación.
  • Por cada mil latinos se producen 138 gestaciones, por cada mil personas de raza negra se producen 65 y por cada mil raza blanca 27, esto en adolescentes de entre los 15 y los 19 años.

El estudio publicado en Pediatrics -primero en su tipo- indica que todo depende de la educación recibida, la situación económica, la pertenencia a grupos minoritarios en desventaja y al difícil acceso a los medios anticonceptivos. [Fuente]